Higiene y aseo para el perro

A los perros nos gusta pasarnos el día con nuestros amos jugando en el parque o tumbados sobre sus rodillas mientras ven la televisión...incluso si nos dejases, nos meteríamos en su cama para dormir muy cerca de ellos...pero no debes consentirnos todos nuestros caprichos. Algunas medidas de higiene muy sencillas nos servirán para vivir plenamente nuestra amistad de manera sana.

Lávate las manos con agua y jabón después de acariciarme; mi pelo puede estar sucio aunque no lo parezca. Esto es especialmente importante antes de comer.

No permitas que te chupe la cara o las manos, mi saliva puede tener bacterias que te producirían enfermedades. Si soy demasiado cariñoso y te doy un buen lametón...¡Lávate bien con agua y jabón!

Si mientra estás comiendo me pongo goloso y quiero sentarme a la mesa o comer de tu plato ¡no me dejes! Es poco higiénico para tí y malo para mi salud porque los restos de comida no me sientan bien, especialmente los dulces.

Tu cama no es el lugar que me corresponde para dormir...la dejaría llena de pelos y eso no sería muy agradable para tí.

Aseo

Todos los perros somos un poco presumidos, nos gusta estar limpios y tener el pelo suave y brillante. Por eso te agradecemos que dediques un rato de tu tiempo a ponernos guapos. ¿No sabes cómo? Aquí van unos pequeños consejos:

El baño

Los perros no podemos bañarnos mucho: sólo una vez cada dos o tres meses, pero eso no significa que no nos guste el jabón, sino que si abusas demasiado de él dañarás la capa de sebo que protege nuestra piel de las inclemencias del tiempo. El jabón debe ser muy suave y, si es especial para perros y antiparasitario...¡mucho mejor! El agua del baño debe estar templada, a unos 35ºC. ¡A nadie le gusta quemarse o quedarse helado! También debes ser cuidadoso y evitar que nos entre jabón en los ojos o en las orejas...ya sabes cómo escuece.

El cepillado

Para tener un pelo bonito no hay nada mejor que un buen cepillado una ó dos veces por semana. Además de resultarnos muy agradable, ayuda a eliminar suciedad,
parásitos, pelos muertos y evita los nudos.
Ten en cuenta que nuestra piel es delicada: no nos peines con utensilios demasiado agresivos.

Higiene dental

Los perros tenemos dientes de carnívoro y por eso la dieta "civilizada" a veces no es adecuada para mantener nuestra dentadura sana.
Si se acumula mucho sarro nuestras encías pueden infectarse. Roer un buen hueso de ternera, pan duro o galletas especiales nos ayuda a prevenir este problema.

Las orejas

Normalmente nuestras orejas se limpian solas, pero si tu compañero pertenece a una raza de orejas caídas, es necesario que se las vigiles muy de cerca en busca de heridas, parásitos o supuraciones.
Si hay mucha suciedad acumulada en los pliegues interiores de la oreja, utiliza bastoncillos de algodón para limpiar la parte más externa del pabellón, ya que introducir cualquier objeto dentro del oído es muy peligroso.

Juego Scali - Vamos a jugar!
Scali, la mascota que representa Scalibor